La fragilidad de los bebés despierta en nosotros, los adultos, un gran instinto protector. Ser madre, o padre, hace que quieras lo mejor para tu hijo. Por eso le rodeas de cuidados y caricias para que crezca sano y feliz.

Desde Alcon nos gustaría contribuir al bienestar de tu bebé con algunas recomendaciones sobre higiene ocular que esperamos que encuentres de utilidad. Porque queremos ayudarte a cuidar los ojos de los que más quieres.

Los ojos: un cuidado especial

En el cuidado diario de tu bebé, los ojos son una parte muy importante por su especial sensibilidad. Por todo ello requieren una higiene aséptica e inocua.
En los primeros años de su vida, los niños producen mucha más mucosidad que los adultos, tanto de nariz, como de sistema respiratorio y ojos. Así, es habitual que incluso en ausencia de una conjuntivitis, algunos días se despierten con más legañas, de la misma manera que encontramos restos de moco desecado en las fosas nasales.
En estos casos, es aconsejable limpiar los párpados con suaves toallitas estériles, que también pueden ser útiles para la delicada piel de la nariz. Así conseguirás una correcta limpieza ocular y nasal para tu hijo.