Los ojos de los niños son especialmente sensibles y requieren de un cuidado especial. Además, las glándulas lagrimales de los bebés producen más líquido lagrimal que en jóvenes y adultos; esto es muy importante ya que las defensas inmunológicas todavía no son suficientemente fuertes y el líquido lagrimal contiene una sustancia que defiende a los bebés de los gérmenes patógenos. Aunque al producir más lágrimas, hay más deposiciones que deberán ser limpiadas cuidadosamente.

¿Por qué es tan importante la higiene de los ojos en los niños?

El líquido lagrimal contiene, un componente acuoso y un componente mucoso, siendo este último muy importante para la humectación del ojo.
El mucoso es producido en mayor cantidad en los bebés, de manera que si los restos de mucosa se secan, se producen legañas en cejas y párpados.
Las deposiciones alrededor del ojo, todavía pueden ser mayores, debido a que a menudo los niños no evacuan suficiente líquido lagrimal a través de los puntitos lagrimales del ojo, entonces el líquido fluye hacia fuera y el ojo llora, aumentando así las legañas.
Todas las incrustaciones o deposiciones que se forman por la producción normal de lágrimas, las partículas de suciedad o por irritaciones del ojo, hacen que el ojo sea propenso a infecciones bacterianas. Por esta razón se recomienda siempre que los padres tengan un especial cuidado en la higiene de los ojos de sus hijos.

¿Cómo se limpian mejor los ojos de los pequeños?

Normalmente con el lavado de la cara, los ojos quedan suficientemente limpios,  al hacerlo hay que tener en cuenta que el enjuage de los ojos debe hacerse en dirección a la nariz. Si se hace en dirección contraria, el párpado inferior puede separarse del globo ocular y las deposiciones entrar en el ojo.
Para la limpieza y cuidado diario de los ojos de bebes y niños son ideales las toallitas especialmente indicadas para la higiene ocular externa.
Las toallitas están impregnadas de ingredientes naturales, son individuales y estériles, garantizando una limpieza higiénica de los ojos.

Se debe tener un especial cuidado con la aplicación de remedios caseros  en los ojos, como por ejemplo las infusiones de manzanilla. La manzanilla tiene la fama de aportar un efecto calmante a los ojos. En algunos casos es correcto, sin embargo, puede provocar reacciones alérgicas debido a que en su composición encontramos mayoritariamente polen de la flor de manzanilla. También hay que tener en cuenta que la infusión al no realizarse en condiciones estériles es un caldo de cultivo de bacterias que podría dar lugar a infecciones oculares.

En cualquier caso, si no está seguro de cómo proceder en la limpieza de los ojos de su niño consulte a su médico.